Sus 30 años de consagración artística celebra en escena la emblemática compañía Danza Libre, precursora del fecundo movimiento profesional danzario en Guantánamo y formadora de generaciones de bailarines que han mostrado la valía de la academia local en escenarios de Cuba y otras partes del mundo.
Lo mejor de su repertorio folclórico y contemporáneo ofrecerá hasta el domingo, en funciones diarias nocturnas en el Teatro Guaso, donde el colectivo de cumpleaños alternará el tablado con la bailarina mexicana Úrsula Verduzco, el Ballet Contemporáneo de Camagüey, y los grupos Danza Fragmentada y Ballet Babul, dos que completan la tríada insignia de este arte en Guantánamo.
Estrenos y piezas memorables en la historia de Danza Libre podrá apreciar el público durante el jolgorio dancístico abierto esta noche y que promete, hasta el último día, tanto por la calidad de los invitados como por el intercambio creativo que propicia, y su valor de temporada tributo a las tres décadas de la danza profesional en Guantánamo, y a sus fundadores y aportadores.
Para este sábado está reservado el estreno de “Como el ave fénix”, de la coreógrafa mexicana invitada -conocida acá por sus colaboraciones-, y el domingo cierra la cartelera con espectáculo que unirá a las compañías participantes y a alumnos de la Escuela Provincial de Danza, al tiempo que se agasajará a la maestra local Delia Olivares, por sus 40 años de carrera artística y pedagógica.
Estas jornadas son punto de partida dentro de un programa más amplio, que durante todo 2020 estará motivado por el importante aniversario de Danza Libre e incluirá, entre sus actividades, una gira nacional y estrenos coreográficos, como la obra “Juaniquita va a llover”, concebida para la agrupación por el colombiano Wilfran Barrios, director de la compañía Atabaques Cartagena.
El más emblemático elenco danzario guantanamero, cultivador de un amplio espectro entre la danza moderna y el folclor, es heredero del sello estético y disciplina legada por dos pilares inolvidables, para quienes es hoy en especial el tributo: la bailarina estadounidense Elfriede Mahler y el maestro de renombre nacional Alfredo Velázquez, quienes fundaron el grupo y lo convirtieron en uno de los más sólidos de la danza cubana.
En la actualidad su joven y renovado colectivo continúa haciendo suyas las pautas trazadas por sus iniciadores -con Elio Oreste al frente, formado bajo la guía de Velázquez-, y junto a sus homólogos locales se empeña en mantener los méritos que hicieron de Guantánamo una de las principales plazas de ese arte en el país, sede regional de nivel medio de la disciplina y merecedora del calificativo de Ciudad de Danzantes.














