Con los años ama y respeta mucho más su profesión, sus ojos no le mienten cuando brillan, se trata de Mercedes Hechevarría Salazar una guantanamera que se graduó como Licenciada en Enfermería en 1996 y desde entonces se mantiene activa en esa humana profesión.
La también Máster y Profesora Asistente cuenta que su servicio social lo realizó en el montañoso municipio de Yateras durante dos años y luego se traslada para el policlínico Asdrubal López de la Ciudad de Guantánamo para continuar su tránsito en la atención primaria de salud.
Tuvo la oportunidad de contribuir a salvar vidas y prevenir enfermedades fuera de nuestras fronteras primero en lo más recóndito de Haití donde conoció de la pobreza de muchas personas, también de la humildad y de enfermedades aquí prevenibles como el paludismo.
Más reciente se suma al llamado del Contingente Henry Revee para cumplir misión internacionalista en México, otra tierra de América con transmisión de la COVID-19, allí también puso en el alto el nombre de la medicina cubana.
Una vez de regreso a la Patria asume nuevas tareas en centros de aislamientos del territorio y ahora es una de las enfermeras que presta servicios en uno de los cinco sitios clínicos previstos en Guantánamo para el estudio del candidato vacunal Abdala, tarea que la enorgullece porque forma parte de un país que lo apuesta todo por vencer la pandemia.
Mercedes Hechavarria Salazar "Mechi" reconoce en la enfermería una de las profesiones de mayor consagración y sentido humanista, es ese personal el que labora junto al médico y permanece mucho más tiempo al lado del paciente.
"Si volviera a nacer sería enfermera, fue mi vocación desde niña y a ella me debo "