Con quinientos setenta y cuatro consultorios del médico y la enfermera de la familia, Guantánamo posee cobertura total de ese programa creado en 1984 por iniciativa del Líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz.
Esta red se distribuye en áreas urbanas, así como en zonas rurales y de difícil acceso donde se encuentran alrededor de doscientos cincuenta puestos médicos de ese tipo, logro del sistema cubano el cual concibe la salud como una garantía para todos pese a las limitaciones de recursos y medicamentos.
Entre las prioridades de trabajo para satisfacer a la población destaca el cumplimiento de las consultas y visitas de terreno, las actividades de promoción y prevención de salud, así como el tratamiento diagnóstico y la rehabilitación de pacientes.
También sobresale la inmunización, una tarea que permite registrar más 95 por ciento de los pobladores del territorio libres de poliomielitis, tétano, paludismo, tosferina, difteria, rubeola, sarampión, meningoencefalitis y síndrome de rubeola congénita, entre otras enfermedades que antes del triunfo de la Revolución eran muy comunes.
El Programa del Médico y Enfermera de la Familia en Guantánamo desde su constitución hace alrededor de cuatro décadas contribuye a que Cuba se convirtiera en el primer país del mundo certificado por eliminar la trasmision materno infantil del VIH y la sífilis congénita.