Transcurría marzo de 2020 y apenas la COVID-19 comenzaba a amenazar la vida en la nación, cuando nuestros científicos, a petición de la dirección del país, apostaron a su probado potencial humano y científico para crear, con recursos propios, una cura contra la pandemia, que permitiera inmunizar a toda la población en el menor tiempo posible y sin depender de otro país.
En Rusia se ha registrado la vacuna contra el coronavirus Sputnik Light, según informó este 6 de mayo el Fondo de Inversión Directa de Rusia (RDIF), de acuerdo con un reporte de RT.
La Sputnik Light consta de uno de los componentes de la Sputnik V: los vectores adenovirales recombinantes basados en el serotipo 26 (componente I, rAd26) y, según se explica en un comunicado de prensa, «ha demostrado su eficacia contra todas las nuevas cepas de coronavirus».














