Con el orgullo de sus familias y el impulso de sus maestros, 56 estudiantes del Centro Mixto Reynaldo Castro Fernández, en el municipio El Salvador, recibieron el título de Bachiller, en una ceremonia que selló tres años de esfuerzo en las aulas de esta institución enclavada en la serranía guantanamera.

En representación de la Dirección Municipal de Educación Araridis Fernández Pelegrino, responsable de la Organización Escolar en la Enseñanza Preuniversitaria, tomó la palabra para dirigirse a los nuevos bachilleres.

Con un mensaje cargado de esperanza, los exhortó a no detenerse: «Hoy cierran un capítulo, pero la vida les abre muchos más. Les deseo que continúen con firmeza el camino de la formación, que cultiven siempre los valores que aquí aprendieron y que, desde su trinchera de estudio, sean mejores cada día, aportando a sus familias y a nuestra sociedad».

El momento de mayor expectación llegó con el reconocimiento al mejor graduado , el joven Ernesto Arias Barrera, quien alcanzó la más alta calificación y obtuvo su meta de ingresar a la carrera de Medicina, quien agradeció a sus profesores y a su familia: «Este título no es solo mío. Es de cada maestro que me guió, de cada compañero que me apoyó y de mis padres que nunca dudaron de mí. Mi sueño es ser un excelente médico y devolver a mi comunidad todo lo que he recibido.»

Con esta graduación, el Centro Mixto Reynaldo Castro Fernández reafirma su rol como pilar educativo en  El Salvador, un municipio de difícil acceso geográfico pero de gente perseverante.

La institución continúa así su misión de brindar una formación integral que prepara a los jóvenes no solo para los exámenes, sino para la vida, demostrando que en las alturas de Guantánamo también germinan futuros profesionales dispuestos a transformar su entorno.

Fotos: Daniel Martínez Balón