Cada dos de octubre el mundo conmemora el Día Internacional de la no violencia con el fin de promover el diálogo y la cultura de paz frente a un fenómeno con expresiones múltiples.

Sí, porque cuando hablamos de  violencia no solo nos referimos al uso de la fuerza, sino que con  varios rostros que amenazan la dignidad humana, se reconoce la violencia psicológica, sexual, de género, económica, patrimonial y en tiempos más modernos, el ciberacoso.

Como ya es conocido son disímiles también los ámbitos en que se desarrolla la violencia, desde el familiar, el comunitario, el mundo digital y muchas veces en el laboral .

A tono con la prioridad del Estado cubano de frenar la violencia, en Guantánamo se materializan políticas públicas respaldadas por un marco jurídico para hacer frente a la violencia, con destaque para la protección de las mujeres, niñas, niños y adolescentes.

En este contexto podemos citar el Programa para el Adelanto de las Mujeres como estrategia para prevenir este flagelo con los talleres comunitarios, campañas comunicacionales y el acompañamiento a las víctimas con un enfoque más integral vinculado al avance de las féminas y la igualdad de derechos, oportunidades y posibilidades, refrendados en la Constitución de la República.

Los Días Naranja que se celebran los 25 de cada mes constituyen otra expresión fundamental  y en ese sentido, la Federación de Mujeres Cubanas a través de la campaña “Por una vida sin violencia”, concibe las capacitaciones, las acciones de comunicación y el desarrollo de investigaciones, promovidas por los especialistas de las Casas de orientación a la Mujer y a la Familia.

Conscientes  de que un mundo sin violencia es posible se promueven otros espacios entre niños y adolescentes con proyectos como el denominado Ahí es , cuyo propósito es generar espacios de diálogo y reflexión sobre relaciones saludables, promoviendo la equidad de género desde las primeras etapas de la vida.

Es cierto que aún queda mucho por hacer desde nuestros propios hogares, donde podemos discrepar respetando la opinión del  otro y así multiplicar la experiencia en los centros estudiantiles y laborales promoviendo buenas costumbres y una agradable convivencia sin dejar espacio a la ira y las actitudes hostiles.

Por suerte contamos, entre otros mecanismos,  con los Código de las Familias, el de la Niñez, Adolescencias y Juventudes y  el Código penal que regula el tratamiento de la violencia con una perspectiva que combina la penalización de conductas violentas, la protección integral de las víctimas y la aplicación de sanciones agravadas en casos de violencia de género y familiar.

Todos devienen en importantes herramientas que debemos conocer  para un ejercicio adecuado de nuestros derechos y también el cumplimiento de deberes.

Hoy cuando el mundo celebra el Día Internacional de la no violencia y ante tantos conflictos en diversas partes del orbe recordamos a Mahatma Gandhi, símbolo universal de la resistencia pacífica.
Precisamente en honor a su natalicio, la Asamblea General de las Naciones Unidas  en el 2007  proclamó el dos de octubre como una jornada dedicada a promover la no violencia porque como el propio Gandhi  expresara, la paz es el camino.