Guantánamo – La Oficina del Conservador de la Ciudad de Baracoa se vistió de luto y recuerdo para rendir un sentido homenaje póstumo al arquitecto Roberto Vitlloch, Conservador de la Ciudad de Sancti Spíritus, cuyo reciente fallecimiento ha consternado al gremio de los que preservan el Patrimonio en Cuba.
En un encuentro cargado de emotividad, trabajadores de la institución baracoesa recordaron la trayectoria y la calidez humana de Vitlloch, figura clave en la conservación del patrimonio arquitectónico de la otrora Villa del Espíritu Santo.
El arquitecto, reconocido por su entrega y profesionalidad, dejó una huella imborrable en todos los que compartieron con él y extendió su legado más allá de los límites geográficos de su provincia.
Durante la ceremonia, el Historiador de la Ciudad de Baracoa y director de la Oficina del Conservador, Alejandro Hartmann Matos, compartió vivencias personales que tejieron la amistad y el respeto profesional entre ambos.
Hartman, con la cercanía que otorgan los años de oficio, relató anécdotas que evidenciaron el carácter apasionado y la dedicación de Vitlloch por las causas del patrimonio, destacando su especial sensibilidad para entender los valores de cada ciudad, incluida la más antigua de Cuba.
«Rendimos el merecido tributo al eterno Conservador espirituano», expresó Hartman ante los presentes, y subrayó el vacío que deja su partida en el panorama cultural cubano.
La jornada de homenaje sirvió no solo para honrar su memoria, sino también para reiterar los lazos de hermandad entre las oficinas de conservación de ambas ciudades, unidas por la historia y por la misión común de salvaguardar la identidad nacional.
La Oficina del Conservador de Baracoa hace llegar sus más sentidas condolencias a la familia, amigos y compañeros en Sancti Spíritus de Roberto Vitlloch, confiada de que su ejemplo perdurará en cada obra y en cada proyecto que contribuyó a defender.