La compañía guantanamera Danza Fragmentada continúa en este mes de noviembre los festejos por sus 33 onomástico, con una programación dedicada a la creación, la formación y el intercambio entre artistas. Como parte de esta temporada, su sede acogerá la gira nacional de la compañía Teatro de la Danza del Caribe, procedentes de la vecina provincia de Santiago de Cuba.

El programa concierto se desarrollará entre el viernes 6 al domingo 8, e incluirá clases magistrales y presentaciones compartidas también con los reconocidos colectivos guantanameros Danza Libre, Ballet Folklórico Babul y la Tumba Francesa Pompadour Santa Catalina de Ricci, según dijo el distinguido bailarín y coreógrafo, Ladislao Navarro Tomasén, director de Danza Fragmentada.

El día de la recepción- explica Nadarro- los grupos de danza de Guantánamo se presentarán a las diez de la mañana en los salones de Fragmentada, situados en el centro de la villa del Guaso, mientras que a las cinco de la tarde, los elencos se trasladarán a la Loma del Chivo, donde compartirán el escenario con los portadores de la tumba francesa, una de las estructuras folklóricas más antigua del oriente cubano.

Las jornadas sábado y domingo preveen en el horario de las nueve de mañana clases magistrales de técnica contemporánea a cargo de la Bárbara Ramos Caballero, maitré y directora de Teatro de la Danza del Caribe, propuesta dirigida a bailarines, estudiantes y profesionales interesados en ampliar sus conocimientos técnicos y expresivos y que dará continuidad al componente formativo del programa.

De igual modo, las funciones de la 33 temporada de Danza Fragmentada continúan en el horario vespertino a partir de las cinco de la tarde en la sede de la compañía. Allí, el público podrá apreciar un selecto repertorio interpretado por los colectivos del patio y de los espectáculos “Bajo el mismo cielo”, y “Galería”, novedosas obras de los invitados de Teatro de la Danza del Caribe.

La compañía Danza Fragmentada se funda en la ciudad de Guantánamo el 7 de octubre de 1993, bajo el liderazgo del bailarín y coreógrafo Ladislao Navarro Tomasén, maestro de generaciones de artistas de este territorio oriental, en cuya vocación distingue la promoción de la danza contemporánea , y el fortalecimiento de los vínculos culturales dentro del panorama artístico cubano.