Guantánamo – La sensibilidad y el amor hacia quienes merecen por su condición de seres especiales primó en la actividad que se realizó en la escuela especial Horacio Mateo Orihuela, de Baracoa, en celebración del Día Mundial del Síndrome de Down, establecida cada 21 de marzo.
Pese a escaseces y dificultades materiales, el sentimiento humano se impuso para regalarles una linda jornada a los pequeños, a lo que contribuyó como es costumbre, en su condición de madrina del centro, la Oficina del Conservador de la Ciudad, encabezada por su director Alejandro Sebastián Hartmann Matos, presente en el acto.
Otras instituciones como la Mipyme Vera y Jhon y la Primera Iglesia Bautista de Baracoa también sumaron recursos y empeño al festejo, un lindo gesto que agradecieron niños, padres, familiares y maestros.
Juegos, canciones y poesías regaladas por sus compañeros y amigos de todos los días sacaron sonrisas y lágrimas de satisfacción.
Emotivas fueron las palabras de Isabel Letusé, madre de Emanuel, uno de los cinco niños estimulados en la actividad.
La celebración del Día Mundial del Síndrome de Down tuvo como objetivo principal crear conciencia dentro de la sociedad acerca del valor que tienen estas personas, a pesar de su discapacidad intelectual.
Con ello se pretende reivindicar sus aportes a la sociedad, sus derechos e independencia para la toma de sus propias decisiones.