
Así, la vida y actuación de ambas cubanas sobresalen en la historia del país caribeño después del triunfo revolucionario de enero de 1959, en la ciencia y en todos los ámbitos de la sociedad.
Los testimonios de sus colegas recuerdan que Vilma Espín desde esa instancia impulsó la ciencia, lo que se evidencia con la creación por ella de la institución científica Centro de Estudios sobre la Mujer, el cual aporta en todos los frentes, dada su estrecha vinculación con la actividad científica y la propia organización..
Desde allí, Espín incorporó y sistematizó en la sociedad de la isla investigaciones de esa y otras instituciones de la ciencia nacional. De ella se recuerda también su impronta como luchadora clandestina y presidenta fundadora de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC).
Destaca igualmente las virtudes de Rosa Elena Simeón, primera en ocupar la cartera del Ministerio de Ciencia, Tecnología y medio Ambiente en la isla caribeña, entre otras responsabilidades.
