El 20 de Mayo de 1902 fue declarada de manera oficial la República de Cuba con el izamiento en solitario de la enseña nacional en el Palacio de los Capitanes Generales de La Habana.

Quedaban atrás años de largas e intensas luchas de los patriotas cubanos contra los colonialistas españoles, hombres y mujeres que vieron frustrados sus sueños de verdadera independencia con la intervención de los Estados Unidos, cuyo gobierno amparado por la Enmienda Platt, impuesta como apéndice constitucional a la primera Carta Magna de la isla aseguraba el dominio absoluto de Norteamérica sobre Cuba bajo amenaza del uso de la fuerza para mantener la ocupación.

En aquel entonces muchos cubanos festejaron la fecha del 20 de Mayo, otros mantuvieron su postura antianexionista como el patriota Juan Gualberto Gómez, quien siempre alertó sobre las ataduras que imponía la voracidad imperial.

Su actitud fue razonable si tenemos en cuenta los siguientes artículos contenidos en la Enmienda:

Artículo 1ro. El Gobierno de Cuba nunca celebrará con ningún poder o poderes extranjeros ningún tratado o pacto (…)

Artículo 2do. El Gobierno de Cuba consiente en que los EE. UU. puedan ejercer el derecho de intervenir para la preservación de la independencia de Cuba (…)

Artículo 7mo. Para poner en condiciones a los EE. UU. de mantener la independencia de Cuba, y proteger al pueblo de la misma, así como para su propia defensa, el Gobierno de Cuba venderá y/o arrendará a los EE. UU. las tierras necesarias para carboneras o estaciones navales (…)

¿Qué significó para Cuba la instauración de la República?

Cuba quedó en lo político y en lo económico, subordinada al mercado norteamericano y con las tierras invadidas por el latifundio.

Además se afianzó la corrupción y el rascismo, la discriminación se apreciaba en el otorgamiento de empleos y en el acceso a muchos sitios.

Por una parte el país exhibía elegantes apartamentos, cabarés, salas de juegos y por otro lado una pobreza extrema que en el caso del campesinado se acentúaba, sin acceso a la educación, a medicinas, pululaban enfermedades como el raquitismo y la tuberculosis

El dominio de las riquezas del país se reforzó  con la firma del Tratado de Reciprocidad Comercial de 1903,  el cual otorgó grandes ventajas a los productos norteamericanos para entrar en el mercado cubano, lo que obstaculizó la posibilidad de desarrollar una industria nacional más allá de la azucarera, la más beneficiada con la rebaja arancelaria hecha a los productos cubanos.

El país era fuente de materias primas, las compañías norteamericanas llegaron a controlar  las industrias más importantes del país como la de electricidad, telefonía y los ferrocarriles, todo acuerdo comercial beneficiaba a los intereses estadounidenses.

Esta realidad fue acompañada por otros mecanismos como los empréstitos de extorsión y el control de los medios de comunicación, los cuales promovían la penetración cultural y las posturas anexionistas.

El nacimiento de la República significó una profunda crisis política, económica y social para Cuba a la vez que maduraba la conciencia nacional y renacía el espíritu de lucha.

Muchos ejemplos dan fe  de esa cultura de resistencia. En esos años se fundó la Confederación  Nacional Obrera de Cuba, se fortaleció el movimiento feminista que aspiraba al derecho al voto, surgió el primer Partido Comunista cubano y la Federación Estudiantil Universitaria liderada por Julio Antonio Mella .

Por su parte, Antonio Guiteras al frente del Gobierno de los Cien Díaz, intervino la Compañía Cubana de Electricidad, realidades que provocaron una gran ola de violencia desatada por el gobierno del tirano Gerardo Machado y por los sucesivos gobernantes como Carlos Prío, Ramón Grau San Martín y Fulgencio Batista.

El 20 de mayo de 1902 marcó el inicio del neocolonialismo norteamericano hace 124 años, una trágica historia que terminó el primero de enero de 1959, en esa fecha gloriosa, Fidel expresó en Santiago de Cuba:

«La República no fue libre en 1895 y el sueño de los mambises se frustró a última hora (…) Podemos decir con júbilo que en los cuatro siglos de fundada nuestra nación, por primera vez seremos enteramente libres y la obra de los mambises se cumplirá (…) el pensamiento de aquellas proezas de nuestras guerras de independencia, la idea de que aquellos hombres hubiesen luchado durante 30 años para no ver logrados sus sueños porque la república se frustrara (…) Veía revivir aquellos hombres con sus sacrificios (…) pensaba en sus sueños y sus ilusiones (…) y pensé que esta generación cubana ha de rendir y ha rendido ya el más fervoroso tributo de reconocimiento y de lealtad a los héroes de nuestra independencia».

Esos ligamentos que ataron  la República neocolonial no volverán a ser atados jamás mientras exista un pueblo dispuesto a defender su independencia, soberanía y autodeterminación.

Esta es una nación que ama la paz y no quiere volver a un pasado oprobioso, por eso construye y resiste.