El 10 de Abril de 1895 Flor Crombet caía en combate en Alto del Palmarito, Yateras, y así entraba en la historia el cubano que días antes llegaba a tierras guantanameras junto al general Antonio Maceo y su hermano José para conquistar la verdadera independencia de Cuba.

A 131 años de aquel suceso se recuerda su estirpe de hombre valiente forjada en el seno de una familia con grandes sentimientos patrióticos.

Por eso desde muy joven se sumó a conspiraciones hasta el estallido de la Guerra de los Diez Años en 1868, en la cual llegó a convertirse en uno de los oficiales más destacados del Ejército Libertador por su arrojo y gallardía.

Flor acompañó a Maceo en la Protesta de Baraguá y cuentan los historiadores que fue en la Guerra Chiquita, desde 1879 a 1880 donde demostró su verdadero temple.

Fue apresado en campo insurrecto guardando prisión durante 23 meses en Cuba y España, desde donde escapó hacia Estados Unidos, conociendo allí a José Martí y sumándose a los preparativos de la Guerra Necesaria.

Arribó a Cuba en la goleta Honor el 1 de abril de 1895. Flor Crombet desembarcó por Duaba, Baracoa, junto a Antonio y José Maceo, en una expedición que marcó el reinicio de la lucha independentista.

Sin embargo, el destino le tenía reservado un final trágico. El 10 de abril ,solo nueve días después de llegar a Cuba, cayó en combate enfrentando a las tropas españolas.

Su muerte fue un duro golpe para la Revolución, pero también un ejemplo de entrega absoluta. Crombet no solo fue un militar excepcional, sino un estratega y organizador clave para el levantamiento en la zona oriental de Cuba.

A 131 años de su gloriosa muerte su legado sigue presente en la tierra que lo vio erguirse como patriota. Así recordamos la frase de Antonio Maceo al escuchar los disparos:«Es Flor que se bate»,..Esa fiereza en el combate sola la detuvo aquella bala que le atravesó el cráneo al filo de las once de la mañana.

Más tarde escribiría el Apóstol de la independencia cubana:«¡Pero qué triste noticia!», «¿será verdad que ha muerto Flor, el gallardo Flor?».

Recoge la historia que en una proclama que constituyó su testamento político Flor  Crombet expresó: “No permitamos que nuestra patria pase al Siglo Veinte cubierta de cadenas, esforcémonos porque sea admitida como la heroína del Mar Caribe…”

Cada año en Alto del Palmarito en el municipio guantanamero de Yateras se recuerda la intrepidez, pericia militar y heroísmo de Flor Crombet, cuyo ejemplo trasciende el tiempo y su legado permanece.

(Con información De TV Santiago)