Guantánamo.- Alis Azahares Torreblanca, gobernadora de la provincia Guantánamo participa este marte en un chequeo nacional con la presencia de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y Presidente de la República de Cuba, en el cual evaluaron los avances en la recuperación de los daños ocasionados por recientes fenómenos naturales, como ciclones, intensas lluvias y sismos que han afectado diversas provincias del país.
La máxima autoridad del territorio más oriental de Cuba, declaró que se entregan tejas a familias afectadas por la tormenta tropical Imelda, la cual dañó más de veinte viviendas y 21 instituciones, entre ellas 16 escuelas y varios centros de salud.
De los casi 79 viales dañados en esa provincia, cuatro son de interés nacional; dos ya fueron reabiertos, mientras en el viaducto de La Farola continúan labores complejas. En 57 caminos de montaña se aplican soluciones locales para restablecer el acceso a 14 comunidades aisladas.
El evento hidrometeorológico afectó 14 acueductos, de los cuales 12 fueron restablecidos; en los restantes no se ha avanzado por crecidas de ríos. El servicio eléctrico quedó prácticamente recuperado.
Sobre el huracán Oscar, que en octubre del pasado año dañó más de cinco mil 800 viviendas en el oriente del país, Azahares Torreblanca explicó que persisten dificultades en techos, con demanda de unas 20 mil tejas de asbesto cemento y cinco mil de zinc.
Este encuentro, reportado por el diario Granma, tiene como objetivo principal asegurar que las estrategias de reconstrucción sean efectivas y se implementen de manera oportuna.
Conducido por Manuel Marrero Cruz, miembro del Buró Político y Primer Ministro, en el encuentro participan los gobernadores, vicegobernadores y ministros, quienes informaron sobre la respuesta en viviendas, instituciones sociales, infraestructuras y servicios básicos.
Durante la reunión, el presidente Díaz-Canel destacó la importancia de coordinar esfuerzos entre diferentes organismos gubernamentales y locales para acelerar el proceso de rehabilitación de las infraestructuras dañadas y garantizar el bienestar de la población afectada.
Asimismo, el presidente enfatizó la necesidad de priorizar la atención a las comunidades más vulnerables, que han sufrido los impactos más severos de estas calamidades.
El chequeo también sirvió para identificar las áreas donde se requiere mayor apoyo y recursos, así como para evaluar las políticas de prevención ante futuros desastres. La respuesta del gobierno cubano ante estos desafíos es importante no sólo para la recuperación inmediata, sino también para la resiliencia a largo plazo del país frente a eventos climáticos extremos.
Fuente: Agencia Cubana de Noticias