Guantánamo.- La celebración del Día de África en Guantánamo, desarrollada en el Espacio Bajo la Ceiba, exaltó las raíces culturales que forman parte inseparable de la identidad del pueblo guantanamero.

La mañana de este 25 de mayo, en el céntrico parque José Martí, de la Villa del Guaso,  evidenció cuánto vive África en la memoria colectiva de esta tierra entre ríos,  no solo como herencia histórica, sino también como fuerza espiritual e identitaria que marca en la contemporaineidad de las nuevas generaciones .

Las interpretaciones danzarias del Ballet Folklórico Babul, Danza Libre, y los aficionados de casa de cultura Rincón de Fénix, Proyecto Loco y la Academia de Danza Infantil «Al Paso», rescatan música, cantos, bailes y ceremonias que evocan la profundidad de las tradiciones africanas llegadas al Caribe hace casi cinco siglos atrás en medio de la ferocidad de la esclavitud, el colonialismo, mas luchas de resistencias, identidad y expresión de los pueblos de Senegal, Ghana, Congo, Angola, entre otras naciones que abarcan milenios de costumbres y leyendas.

El público pudo apreciar una puesta en escena cargada de colorido y emotividad y de profundo respeto hacia la heredad de África: el mestizaje, la diversidad de etnias, lenguas y creencias, sincretismo que dio origen a la riqueza afrolatina del Caribe, donde la perseverancia del continente madre mantiene viva los saberes y costumbres que moldean música, arte y religión con entera originalidad.

Los proyectos de moda de Zolia Sierra, Irene Shuman, y Afro Power junto a su compañía Estaciones, hicieron gala de la trascendencia de la cultura africana en la vida cotidiana.

Los diseños exhibidos resaltaron tejidos, colores y símbolos vinculados a la usanza africana, como muestra de que la moda se convertirse en una expresión de identidad y pertenencia cultural.

El Día de África se celebra cada 25 de mayo,  cuando se funda en 1963 la Organización para la Unidad Africana, hoy Unión Africana, con el propósito de promover la unidad, la solidaridad y la defensa de los pueblos originarios enclavados en ese pedazo de tierra en forma de corazón.