
El próximo 16 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Preservación de la Capa de Ozono, bajo el lema Acción global por un planeta más fresco, una convocatoria que destaca la importancia de unir los esfuerzos para salvaguardar ese escudo protector del planeta y enfrentar el cambio climático mediante soluciones de enfriamiento más sostenibles y eficientes.
«El mensaje de este año adquiere una especial relevancia pues se conmemora el 10mo. aniversario de la adopción de la Enmienda de Kigali al Protocolo de Montreal, aprobada en 2016», comentó Helen Rodríguez, comunicadora del Centro de Gestión de la Información y Desarrollo de la Energía (Cubaenergía).
Kigali amplió la acción del Protocolo de Montreal al impulsar la reducción progresiva de los hidrofluorocarbonos (HFC), gases de elevado potencial de calentamiento global, y promover una transición hacia tecnologías de refrigeración y climatización más sostenibles y eficaces.
En Cuba, esta celebración constituye también una oportunidad para visibilizar el trabajo que desarrollan la Unidad Técnica de Ozono de Cubaenergía junto a los especialistas provinciales de la actividad, mediante acciones de educación y comunicación ambiental, capacitación técnica, promoción de buenas prácticas en refrigeración, sensibilización y concientización de los diferentes públicos.
La joven comunicadora explicó que durante la campaña de verano, estas acciones llegan a comunidades, espacios recreativos y otras instituciones de los territorios, acercando a niñas, niños, jóvenes, familias y trabajadores, mensajes sobre la protección de la capa de ozono, el uso responsable de los equipos de refrigeración y climatización y la importancia de avanzar hacia un enfriamiento más sostenible.
Este año, además, la celebración tiene un significado especial, pues la Unidad Técnica de Ozono arriba a su aniversario 31, reafirmando más de tres décadas de compromiso con la protección de la capa de ozono y con la implementación en el país, de las acciones derivadas del Protocolo de Montreal y sus enmiendas.
Acción global por un planeta más fresco convoca a continuar transformando el conocimiento en acciones concretas: fortalecer la educación ambiental, promover buenas prácticas, impulsar tecnologías eficientes y de menor impacto climático y sumar a todos los sectores de la sociedad, a la protección del ozono y el clima.
Fidelidad ambiental
Cuba reafirma su compromiso con la protección de la capa de ozono y despliega todos los esfuerzos posibles para implementar el Plan de Aplicación de la Enmienda de Kigali.
Durante más de tres décadas, la nación antillana ha cumplido rigurosamente todos sus compromisos con el Protocolo de Montreal, logrando hitos esenciales como la eliminación total de los clorofluorocarbonos en el 2009 y el proceso de reducción de los hidroclorofluorocarbonos previsto hasta el 2030.
Esa amplia experiencia constituye hoy la base para enfrentar los nuevos desafíos que impone la Enmienda de Kigali, cuyo horizonte de trabajo en el país se extiende hasta el 2045.
En este contexto, el Plan de Aplicación de la Enmienda de Kigali, es coordinado por la Unidad Técnica de Ozono de Cubaenergía, con la participación de actores clave para la gestión sostenible de los refrigerantes en el país.
Como parte de la hoja de ruta para la implementación del plan, la Oficina de Regulación y Seguridad Ambiental (ORSA), asume las acciones previstas para el control de las licencias, cuotas y cronogramas relacionados con la reducción gradual de los
hidrofluorocarbonos (HFC).
Para lograr la reducción del 80 por ciento de los HFC en 2045, el país deberá avanzar hacia tecnologías de bajo potencial de calentamiento atmosférico, incrementar la eficiencia energética y garantizar prácticas adecuadas durante el ciclo de vida de los refrigerantes, evitando su emisión a la atmósfera.
En este proceso resulta esencial la participación articulada de las empresas de servicios de Refrigeración y Aire Acondicionado, agentes aduanales, importadores, inversionistas, proyectistas, emprendedores del sector, ORSA, la Agencia de Energía Nuclear y Tecnologías de Avanzada, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo como agencia implementadora, Organismos de la Administración Central del Estado y la Unidad Técnica de Ozono.
Cuba reafirma así su compromiso con la protección de la capa de ozono y la mitigación de los impactos del cambio climático, desde un enfoque nacional alineado con las metas globales.
Fuente: Juventud Rebelde