
Un día como hoy en 1962 se inicia lo que la historia recoge como la Crisis de Octubre de 1962 o de los misiles, un momento en que por primera vez la humanidad estuvo al borde de la guerra nuclear, y en ese contexto Cuba ratificó su posición de defender la soberanía ante el gobierno de los Estados Unidos liderado por John F. Kennedy, quien decretó el bloqueo naval contra la Mayor de las Antillas.
Desde antes ya se gestaba el peligroso incidente a partir del despliegue de tropas de la entonces Unión Soviética en suelo cubano tras convenio bilateral entra ambas naciones, un contingente con cohetes nucleares de alcance medio capaces de alcanzar territorio norteamericano.
Este hecho nunca fue admitido por los círculos políticos de la nación norteña, de ahí que desde el día 22 y hasta el 28 de Octubre, Cuba vivió en alarma de combate.
Tras los movimientos militares detectados en el sur de Norteamérica, la reubicación de medios de defensa antiaéreos, el reforzamiento de la ilegal base naval en Guantánamo y otros movimientos, Cuba se declara lista para enfrentar una agresión con el Comandante en Jefe Fidel Castro al frente, conscientes de que se defendía el sagrado derecho de ser independientes.
Existía en ese entonces una creciente situación de peligro de un golpe aéreo sorpresivo, con el incremento de vuelos rasantes sobre Cuba,por lo que Fidel tomó la decisión de disparar contra todo avión que violara el espacio aéreo a partir del amanecer del 27 de octubre.
Ante las conversaciones del presidente Kennedy y Nikita Jrushchov , Presidente del Consejo de Ministros de la Unión Soviética,sin conocimiento de Cuba, el Comandante en Jefe planteó sus conocidos “Cinco Puntos”, manifestando que no existirían las garantías de que hablaba Kennedy, si, además de la eliminación del bloqueo naval que prometía, no se adoptaban las medidas siguientes:
1) Cese del bloqueo económico y de todas las medidas de presión comercial y económicas que ejercen los Estados Unidos contra Cuba. 2) Cese de todas las actividades subversivas, lanzamientos y desembarcos de armas y explosivos por aire y mar, organización de invasiones mercenarias, infiltración de espías y sabotajes. 3) Cese de los ataques piratas. 4) Cese de todas las violaciones del espacio aéreo y naval por aviones y navíos de guerra norteamericanos. 5) Retirada de la Base Naval de Guantánamo y devolución del territorio cubano ocupado por Estados Unidos”.
Los gobernantes norteamericanos no quisieron ni oír hablar de los cinco puntos, considerándolos como un programa inalcanzable entonces.
Ante la escalada del conflicto, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunió el 23 de octubre para escuchar los planteamientos de los representantes de las tres naciones involucradas. El representante de Cuba afirmó que el país se vio precisado a armarse para defenderse pero que eso no constituía ninguna amenaza para los Estados Unidos, además se presentó un documento relacionado con los sabotajes, ataques piratas y atentados terroristas realizados contra suelo cubano.
Despúes de múltiples conversaciones en las cuales intervino el Secretario General interino de la ONU, U Thant, a finales de octubre se desmantelaron los emplazamientos coheteriles soviéticos luego de la negociación de Jruschov con autoridades norteamericanas sin contar con la dirección cubana .
Al igual que en disímiles momentos de la historia de la Revolución, brilló la diplomacia cubana guiada por Fidel.Tal como expresara Ernesto Che Guevara en su carta de despedida, al referirse al papel desempeñado por el Comandante en Jefe durante la Crisis de Octubre: “He vivido días magníficos y sentí a tu lado el orgullo de pertenecer a nuestro pueblo en los días luminosos y tristes de la Crisis del Caribe. Pocas veces brilló más alto un estadista que en esos días”.
La batalla diplomática y política en torno a la Crisis de Octubre