A 131 años de la caída en combate de José Martí en Dos Ríos, el Héroe Nacional de Cuba continúa dejando la huella de su legado por las tierras del Alto Oriente cubano. No solo perdura el recuerdo del hombre que desembarcó por Playita de Cajobabo el 11 de abril de 1895 para incorporarse a la Guerra Necesaria, sino también la vigencia de un ideario que hoy permanece como guía en Guantánamo, territorio que fue puerta de entrada de su luz y trinchera de sus ideas.

Con ese propósito, la Facultad del Partido Comunista de Cuba “Israel Reyes Zayas” acogió el simposio Raíz Martiana de la Cubanía, con el auspicio y la participación de la Sociedad Cultural José Martí (SCJM), profesores, trabajadores, miembros de su junta directiva, integrantes del Movimiento Juvenil Martiano, cuadros y reservas de diferentes organizaciones políticas y de masas, además de invitados de la filial provincial de la Unión de Historiadores de Cuba (UNHIC).

En ese contexto se desarrolló la conferencia Reflexiones sobre las previsiones martianas. La unidad ante el gobierno de los Estados Unidos, impartida por el investigador Rogelio Guzmán Robén, quien destacó que esta tierra entre ríos no solo acogió físicamente al Delegado del Partido Revolucionario Cubano, sino que también, años antes, en 1889, fue el puerto estratégico por donde ingresó a la Isla la revista La Edad de Oro, destinada a sembrar desde la infancia la semilla de una nación libre y culta.

Según el también vicepresidente de la SCJM, las enseñanzas del Maestro fueron analizadas a través del estudio de documentos, cartas y frases en las que Martí hizo referencia a la Guerra de los Diez Años y a los preparativos de la lucha independentista de 1895 durante la Tregua Fecunda, subrayando la unidad como factor decisivo para lograr la soberanía nacional.

En el simposio quedó claro que los textos del Apóstol de la independencia de Cuba constituyen un compromiso ético indisoluble, destinado a transformar la realidad y despertar conciencias.

Asimismo, se reafirmó que la unidad debe ser un bastión inquebrantable del pueblo cubano frente a las agresiones externas y al bloqueo impuesto por el gobierno de los Estados Unidos contra la Mayor de las Antillas, principio defendido también desde el pensamiento y la acción del líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro, y del intelectual Armando Hart Dávalos.

Como colofón del encuentro académico, los pequeños del proyecto Artesaneando con Yeni ofrecieron interpretaciones de obras conmemorativas dedicadas a José Martí.

Aunque el 19 de mayo de 1895 el sol de Dos Ríos, en la actual provincia de Granma, vio partir al hombre y al pensador que conjugó amor, justicia y verdad, su legado quedó sembrado para siempre en esta tierra guantanamera, de geografía de confluencias y fervor patriótico.

Hoy, más que nunca, se reafirma que el pensamiento martiano no es un documento del pasado, sino una bitácora ética que guía la palabra y la acción de cada cubano.