Guantánamo.- Las primeras oleadas de polvo procedentes del Sahara, desierto ubicado en el continente de África, comienzan a incidir en nuestra área geográfica. La más significativa de la temporada tocará tierra en los próximos días, con mayor impacto en el oriente de Cuba y efectos leves a moderados en el resto del país.
Bajo la influencia del polvo, los cielos se tornarán brumosos y el aire se volverá más seco y cálido, lo que favorecerá un aumento de las temperaturas y limitará las lluvias en sectores afectados.
Impacto en la salud
– Irritación en ojos, nariz y garganta.
– Empeoramiento de enfermedades respiratorias, incluida el asma; aumento de estornudos y congestión.
– Grupos de riesgo: niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias crónicas.
Recomendaciones
– Evitar la exposición prolongada al aire libre, especialmente las horas de mayor concentración de polvo.
– Mantenerse bien hidratado y usar gafas protectoras si se sale al exterior.
– Las personas con asma u otras enfermedades respiratorias deben llevar sus medicamentos y consultar al médico ante cualquier empeoramiento.
– Ventilar los espacios en los momentos de menor presencia de polvo y, si es posible, usar filtros o mascarillas de buena calidad en exteriores.
Cada año, más de 100 millones de toneladas de polvo del desierto del Sahara se elevan desde sus extensas dunas para recorrer cientos de kilómetros hasta alcanzar territorios en Europa y América. Este fenómeno natural, caracterizado por la presencia de polvo sahariano rico en minerales, es un componente esencial de diversos ecosistemas y ocurre con cierta frecuencia a lo largo del año.
El desierto del Sahara, considerado el más grande del mundo, abarca aproximadamente 9 millones de kilómetros cuadrados. Su inmensidad se extiende a través de once países del norte de África: Argelia, Egipto, Chad, Libia, Marruecos, Nigeria, Sudán, Malí, Sahara Occidental, Mauritania y Túnez.
El polvo sahariano propiamente dicho surge debido a la combinación de varios factores meteorológicos característicos de la región. Las tormentas de arena y polvo, frecuentes en este entorno árido, generan una capa de aire seco y caliente que contiene partículas de arena, que puede elevarse varios kilómetros sobre la superficie terrestre.
Posteriormente, las corrientes atmosféricas transportan esta nube de polvo a grandes distancias, permitiendo que alcance continentes distantes como Europa y América, donde influye en la calidad del aire y contribuye a la fertilización de algunos ecosistemas.
Información tomada del perfil del Centro de Gestión para la Reducción de Riesgos de Desastres.