
Trabajadores del Departamento de Conservación Baracoa del Parque Nacional Alejandro de Humboldt accionan en la protección y el cuidado de los manglares, por la importancia de estos ecosistemas para la biodiversidad.
Entre las tareas que materializan destaca el trabajo en las comunidades costeras que se encuentran en la que es considerada el área protegida más importante de Cuba, así como en el Elemento Natural Destacado Yara-Majayara y otras zonas que resaltan por condiciones geográficas y culturales que demandan preservación.
En esos enclaves fomentan un vínculo estrecho con los líderes comunitarios, las escuelas y las formas de producción que devienen actores fundamentales en acciones como la recolección de semillas para la siembra de mangle, entre otras.

A estas actividades, que se realizan con motivo de fechas importantes como los Días Mundiales del Medio Ambiente, de la Diversidad Biológica y de la Tierra, se suman también proyectos socioculturales, trabajadores y estudiantes de diversas enseñanzas.
Los manglares desempeñan una función primordial en la protección de las costas contra la erosión eólica y del oleaje y alojan gran cantidad de organismos acuáticos, anfibios y terrestres.
Estos ecosistemas costeros son motores generadores de vida porque constituyen hábitat permanente de cientos de especies de peces, moluscos y crustáceos, o temporal de aves migratorias septentrionales y meridionales; de ahí la importancia de protegerlos.