
Autoridades de Cuba ratificaron la voluntad del pueblo de defender la independencia y la soberanía de la Patria, ante la actitud hostil del Gobierno de Estados Unidos.
Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, denunció hoy las reiteradas amenazas públicas de Estados Unidos contra la Mayor de las Antillas que incluyen planes declarados para derrocar por la fuerza el orden constitucional.
El mandatario subrayó en su mensaje, replicado en el perfil de Facebook del Partido Comunista de Cuba, que Washington utiliza como pretexto las dificultades económicas internas, las mismas que ha provocado y agravado durante más de seis décadas de agresiones y medidas de aislamiento.
“Pretenden adueñarse del país, de sus recursos y de la economía que buscan asfixiar para rendirnos”, afirmó.
Díaz-Canel calificó la política de sanciones como una “feroz guerra económica” aplicada como castigo colectivo contra todo el pueblo cubano.
No obstante, aseguró que ante cualquier escenario adverso, Cuba mantiene una certeza: “cualquier agresor externo chocará con una resistencia inexpugnable”.
Por su parte, Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores, denunció en X las frecuentes amenazas de la Casa Blanca de destruir el orden constitucional y tomar el control del país.
Recordó el bloqueo económico, comercial y financiero que ejerce Estados Unidos contra la mayor de las Antillas hace más de seis décadas, recrudecido en los últimos años, así como las acciones para paralizar el suministro de combustible, lo cual calificó como un castigo colectivo que se aplica a los cubanos.
Sin embargo, subrayó, ello «no mellará el ejercicio pleno de la soberanía ni la creatividad».
También Carlos Fernández de Cossío, viceministro del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, denunció desde su perfil en la red social Facebook que «el gobierno de EE. UU. se atropella a sí mismo tratando de fabricar pretextos para justificar la guerra económica despiadada contra Cuba o la agresión militar con la que viene amenazando desde el 3 de enero de este año».
El funcionario afirmó que «son diversas las razones esgrimidas, pero el objetivo inconfundible es privar a los cubanos de sus prerrogativas soberanas, imponer la sumisión y ejecutar la usurpación por la fuerza».
Señaló que en las últimas semanas se ha utilizado como argumento «que la economía cubana está en un estado crítico, lo que no constituye un secreto, ni constituye tampoco un motivo de agresión».
Añadió que «lo cínico del argumento es que la política de asfixia aplicada durante décadas y reforzada en tiempos recientes, en especial con el bloqueo energético desde el mes de febrero de este año, es la responsable principal de los males que lastran a la economía cubana».
Fernández de Cossío subrayó que «cualquier economista, político o simple observador puede percatarse de esa verdad, con independencia del criterio que tenga respecto al modelo, la estructura y las políticas por las que se conduce y ha conducido la economía cubana».