Medio centenar de pacientes con enfermedad renal crónica residentes en los municipios de Baracoa, Maisí e Imías son trasladados por el sistema de Salud Pública hacia la ciudad de Guantánamo, donde reciben a partir de este lunes el tratamiento de hemodiálisis en el hospital provincial Agostinho Neto, luego de paralizarse ese servicio por dificultades técnicas en el mayor centro asistencial de la primera villa cubana.

Daños irreversibles en la membrana de filtración de la planta de agua fueron registrados en el hospital baracoense Octavio de la Concepción y de la Pedraja, donde un equipo de expertos de Electromedicina desarrolla en estos momentos estudios microbiológicos y avanza en la reposición del revestimiento, explicó el Doctor Rafael Wilson Pérez, director general de Salud en la provincia.

La operación para el traslado de los pacientes dispone de los aseguramientos necesarios y se garantiza el hospedaje y alimentación a los pacientes y sus familiares en unidades de alojamiento ubicadas en el hotel del Partido, la Casa del Nefrótico y la Universidad de Ciencias Médicas de Guantánamo.

A pesar al recrudecimiento del genocida bloqueo económico, comercial, financiero y energético impuesto por el gobierno norteamericano a Cuba, el sistema de salud pública garantiza de manera gratuita en Guantánamo sistemáticos tratamientos de hemodiálisis, los cuales permite realizar de forma mecánica la función de los riñones cuando estos dejan de funcionar bien en los pacientes nefróticos.

Cada tratamiento en el servicio de Nefrología del Hospital provincial Agostinho Neto, tiene un costo aproximado de 300 dólares, y se aplica como promedio 12 veces en el mes a cada uno de los pacientes.

Por Jorge Cantalapiedra Luque

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