Guantánamo.- Un reciente estudio de PNAS destaca la importancia de la recuperación de los arrecifes de coral para mejorar la seguridad alimentaria mundial.

La investigación indica que restaurar estos ecosistemas marinos podría resultar en un aumento significativo de las poblaciones de peces, generando entre 20 mil y 162 millones de porciones adicionales de productos del mar. Esta cantidad sería suficiente para satisfacer las necesidades alimenticias de millones de personas anualmente, subrayando la relación crítica entre la salud de los arrecifes y la disponibilidad de recursos pesqueros sostenibles.

Los mayores beneficios se darían en regiones que sufren de mayor hambre y deficiencias de micronutrientes, como partes de África y el sudeste asiático, e Indonesia sería la región con el mayor beneficio potencial.

De acuerdo con Sean Connolly, científico del Smithsonian Tropical Research Institute y coautor del estudio, existe una correlación positiva entre el aumento potencial en el número de porciones de pescado con la recuperación de las poblaciones y el índice global de hambre de los países.

Por lo tanto, las naciones con mayores índices de desnutrición podrían beneficiarse más de la recuperación de las poblaciones de peces de arrecife.

El estudio muestra que los arrecifes de coral de todo el mundo podrían aumentar la producción pesquera sostenible en casi un 50 por ciento si se permitiera que las poblaciones de peces se recuperaran.

corales

Abarca arrecifes del Caribe, África, el Pacífico y el sudeste asiático. Países como Panamá, Kenia, Madagascar, Filipinas, Indonesia, Jamaica o Mauricio, donde muchas comunidades dependen del pescado de arrecife.

Entre los numerosos aspectos relevantes derivados de esta pesquisa destaca el hecho de que los beneficios van más allá de la conservación ambiental, ya que una gestión eficaz de los arrecifes tiene efectos medibles en salud pública, nutrición y resiliencia comunitaria.

Resalta también el dato de que los arrecifes de coral hacen mucho más que sostener biodiversidad, pues para millones de personas son parte de su seguridad alimentaria, de su economía diaria y de su identidad cultural.

Lograr la restauración de estos entornos podría alimentar a millones si la humanidad deja de sobreexplotarlos.