La relación histórica entre Santiago de Cuba y Guantánamo, aunque geográficamente cercana, se caracteriza por diferencias en sus procesos económicos, administrativos y culturales, según reconoció el historiador Ismael Alonso Coma, en su conferencia relacionada con los orígenes y la evolución de la villa del Guaso así como las particularidades de ambos territorios en el oriente del país.
En el contexto de la Jornada por el Día de la Cultura Cubana, el Centro Provincial del Libro y la Literatura organizó un intercambio en el Centro de Investigación y Documentación del Ministerio de Educación, que se dedica a la preservación y promoción de la historia y el patrimonio de Guantánamo.
Durante el intercambio, moderado por la escritora Yes Ramírez, el reconocido intelectual señaló la época colonial cuando Guantánamo estuvo bajo la jurisdicción de Santiago de Cuba, lo que implicaba una dependencia tanto administrativa como económica.
La producción local, que incluía café y caña de azúcar, se comercializaba a través del puerto santiaguero, limitando así el desarrollo económico de Guantánamo, una situación que generó tensiones y un deseo de autonomía, materializado con la habilitación de su puerto en el siglo XIX, permitiendo a la región aprovechar mejor sus recursos.
El historiador también exploró las características demográficas y la distribución de tierras en los primeros siglos del asentamiento, lo que permitió a los asistentes comprender la diversidad social de la época y las interacciones entre propietarios, trabajadores y comunidades de diferentes orígenes entre Guantánamo y Santiago.
Las disputas por el puerto, el ferrocarril y los mercados no solo reflejaban conflictos económicos, sino que también simbolizaban la lucha por definir el rumbo político y cultural de la región.
La rivalidad entre Santiago de Cuba y Guantánamo trasciende la competencia, ya que narra la historia de una ciudad que, a pesar de su posición periférica, logró forjar una identidad propia y reclamar su lugar en el contexto regional y nacional, reconoció Alonso Coma.
El encuentro no se limitó a la mera presentación de datos, sino que se transformó en una invitación a reflexionar sobre la historia desde la óptica del patrimonio y la identidad y subrayó la importancia de seguir investigando documentos, tradiciones y testimonios que son fundamentales para entender quiénes somos y cómo se ha forjado la vida e historiografía del territorio bañado por las aguas del río del Guaso.