
Mes tras mes, en cada sesión del Consejo provincial, máximo Órgano del Gobierno del Poder Popular en Guantánamo, se dedica una buena parte del tiempo al ¿qué hacer? en los municipios para avanzar en su desarrollo económico y social, a partir de sus potencialidades, y a ¿cómo? transitar en el logro de tener una economía con “Superávit”.
Y, sin bien es cierto que se viven en el país momentos de muchas carencias y dificultades, con una economía sitiada, por la mayor potencia imperial mundial. También aparece en el panorama cubano un grupo de transformaciones económicas y sociales, dirigidas a “desatar las fuerzas productivas”.
En este entorno toma fuerzas un término, un propósito, que, aunque no es nuevo, se pone de moda en la actual construcción del proyecto social cubano: tener Superávit económico.
Sea el tipo de sistema político y sociedad que sea, como concepto superávit en economía es cuando los ingresos superan a los gastos dentro de un período determinado.
En nuestra provincia solo el municipio Guantánamo logra en la actualidad ser “superavitario” y los otros territorios distan de lograrlo, incluso Baracoa con sus amplias posibilidades, por su infraestructura industrial instalada y riquezas naturales.
Durante décadas las provincias y sus territorios – al decir de Buena Fe- “como pichones cuando abren el pico”, han vivido del presupuesto del Estado y por lo general gastan más de lo que producen.
Las transformaciones Económicas y Sociales que impulsa el país van dirigidas a revertir esta situación, y trabajar desde lo endógeno a un verdadero desarrollo económico sostenible de los territorios, y con ello una mayor calidad de vida de la población.
Pero, ¿cómo crecer económicamente en los municipios hasta lograr ser superavitarios?
Una meta que, en el Guantánamo de hoy, es posible e imprescindible de alcanzar; pero que su éxito dependerá de la concreción, desde lo local, de un grupo de claves e indicadores llamados a transformarse.
No será posible aspirar a tener superávit económico, sino se tienen control del presupuesto asignado, y ponerlo siempre donde se genere desarrollo.
Aumentar los ingresos de los municipios dependerá de lograr más producciones físicas, de cumplir el plan de circulación mercantil, de imbricar el sector estatal y el no estatal en todas las actividades comerciales y que cumplan su encargo social, de verdaderos encadenamientos productivos que generen bienes y servicios.
Lograr la tan buscada eficacia en las empresas, tanto provinciales como en las municipales, sobre todo ahora que muchas pasan a los territorios. En la actualidad en Guantánamo hay 13 de estas entidades que reportan pérdidas económicas.
Se requiere además cumplir con la contribución territorial, algo que no marcha bien en la mayoría de los municipios guantanameros, que suman, al cierre de septiembre, 37 millones de pesos del presupuesto sin ejecutar.
Se deben también aumentar los tributos por ingresos y el aporte del sector no estatal, pues aún hay actividades que no se cobran o negocios que no tributan en correspondencia con sus ganancias.
Los municipios deben también proponerse disminuir gastos en el sector presupuestado y social, porque si se gasta menos y de forma ordenada te queda más y este dinero puede ser empleado mejor.
Hay otros indicadores llamados a resolver y que también generan ingresos, como las cuentas por cobrar y pagar, y el cobro de multas, donde la provincia inicia el mes de octubre, con cerca de 34 millones de pesos por recaudar.
En mi opinión deben mejorarse también los sistemas de trabajo de jefes y decisores, y que estén puesto en función de la implementación de las transformaciones. Se trata de tener un conocimiento y un pensamiento económico.
Y siempre con el logro de mecanismos que generen el debate con la población y el control popular a las transformaciones económicas y sociales.
Parafraseando la archiconocida frase de Albert Einstein: actuar diferente para obtener resultados diferentes. Solo así se puede aspirar a tener territorios con Superávit en su Economía.