En el mapa sonoro de Guantánamo hay coordenadas que no se borran. Una de ellas se llama CMKS, y otra, muy dentro de esa frecuencia lleva el nombre de Ventura Figueras Lores.

Él no ha corrido tras la noticia como quien persigue un titulár: la ha recibido de frente, la ha mirado a los ojos y la ha contado con ese tono que solo tienen quienes saben que detrás de cada palabra hay una persona, una historia, una verdad que merece respeto.

En cada crónica suya se asoma el periodista íntegro, pero también el ser humano que comprende, que duele cuando la noticia duele, que celebra sin estridencias y que calla cuando el silencio también informa.

89 años cumple CMKS y sigue siendo casa de voces necesarias. Y entre todas ellas, la de Ventura brilla con luz propia, porque no es una luz de reflector, sino de faro: quieta, firme, que orienta en medio de la marea informativa.

Un abrazo grande, Ventura, porque has entendido que el periodismo no es un poder, sino un servicio. Porque la verdad, en tus labios, no hiere: construye. Y porque en un mundo de titulares fugaces, tú sigues siendo certeza.

Por eso cuando la emisora cumple 89 primaveras al aire, los guantanameros, los que lo escuchan a diario, los que confían en su palabra, los que saben que Ventura no vende noticias, sino que las sirve con la misma vocación de quien pone la mesa para su familia— le mandan un abrazo que traspasa el dial.

Que la CMKS viva muchos años más.

Y que Ventura Figueras Lores  siga contando Guantánamo con la integridad, la pasión y el corazón que tan bien lo definen.

 

El sonido que nace del corazón: Marcos Cobas Laffita