En la memoria musical de Guantánamo se registra el nombre de Israel González Ceiro, percusionista y pianista nacido el 26 de diciembre de 1948, cuya vocación artística comenzó a manifestarse desde la infancia.
Hijo del tresero Israel González Cremet, integrante del emblemático Septeto Nacional Ignacio Piñeiro, creció en un ambiente donde la música era parte de la vida cotidiana, pues también su abuela paterna tocaba el tres en los focos changüiseros en el batey cañero de Cecilia.
Tras cursar sus primeros estudios en la Escuela Primaria Alfredo Miguel Aguayo Sánchez, encontró en los escenarios el espacio natural para desarrollar un talento que muy pronto comenzó a distinguirse.
Sus primeras experiencias llegaron en 1960, cuando integró los grupos infantiles de la promotora cultural Berta Aracelis Ramírez, participando en actividades comunitarias y en los carnavales de la ciudad.
Un año después se incorporó al movimiento de aficionados del Teatro del Pueblo, hoy Teatro Guiñol, bajo la tutela de Raquel Balón y Nancy Faure. Allí nació el cuarteto vocal Los Ases de Mozambique, dirigido por Ángel Savón, mientras que su participación en la danza El Güije, inspirada en la obra de Nicolás Guillén, mereció reconocimiento nacional al obtener un premio en el Festival Nacional de los Comites de Defensa de la Revolución (CDR)celebrado en La Habana.
La búsqueda constante de superación lo condujo en 1966 al Conservatorio de Música Alejandro García Caturla, en La Habana. Más tarde, en 1971, fue parte de la fundación del grupo Los Ases, que un año después grabó un fonograma para la EGREM.
Su sólida trayectoria como instrumentista lo llevó a integrar reconocidas agrupaciones guantanameras como el Combo Ideal, la Orquesta Sabor y Ritmo, el Grupo Estudio y Sonido 14/10.
A esa intensa vida artística sumó su presencia en la Revista Musical de Bayatiquirí y la creación del Trío Dial, proyecto con el que permaneció en los escenarios del Club Kumora hasta su retiro en 2008.
Durante más de cuatro décadas, Israel González Ceiro hizo de la música un compromiso con la cultura y con su pueblo. Su dedicación fue reconocida con los lauros de la Comisión Técnica Nacional por su sobresaliente labor en el movimiento de artistas aficionados y con la Medalla Raúl Gómez García, distinción que honra a quienes han dedicado más de 25 años al sector cultural. Cada reconocimiento confirmó una trayectoria construida con disciplina, sensibilidad y profundo amor por el arte.
Su nombre queda ligado a importantes certámenes y celebraciones, entre ellos el Festival Nacional de Artistas Aficionados, los Carnavales de Santiago de Cuba, el Festival Nacional de Tríos Cantares de América, el Festival Nacional de Boleros de Oro, la Jornada de la Canción Política, la Fiesta a la Guantanamera y el Festival Nacional del Changüí Elio Revé, entre otras festividades en laa cuales compartió escenario con figuras como Pablo Milanés, Cándido Fabré, Original de Manzanillo y Adalberto Álvarez y su Son, dejando un legado que trasciende en la historia cultural de Guantánamo.
Hoy el músico de 78 años, desde su retiro, mantiene el recuerdo de su vida artistística que marca el compás de una generación de guantanameros y enriquece el patrimonio musical cubano.