Cada miércoles, la Casa de Cultura Diomedes Silveira Valdés se convierte en el epicentro de la preservación cultural más auténtica del municipio El Salvador .

Entre las paredes de esta institución, un grupo de niños y niñas aprenden, bajo el ritmo del changüí, que la tradición no es cosa del pasado, sino una herencia viva que se construye paso a paso.

El taller de creación «Conociendo Mis Tradiciones» abre sus puertas semanalmente para acercar a los más pequeños a las raíces de la música y el baile cubano.

La iniciativa, que se ha convertido en un espacio de encuentro intergeneracional, cuenta con la guía de las promotoras de Danza Lisandro Hodelin Correa y Yilian Megret, quienes con paciencia y entrega dirigen los ensayos de un género tradicional nacido en la región oriental del país .

Este taller no solo enseña pasos, sino que fomenta el sentido de pertenencia y el orgullo por lo autóctono.: El changüí, con su particular mezcla de sonoridades y su ritmo contagioso, sirve como vehículo para que los niños reconozcan en la cultura local un pilar fundamental de su identidad.

La Casa de Cultura Diomedes Silveira Valdés, conocida por ser el corazón de la vida cultural del municipio, se llena así de la energía y la alegría de las nuevas generaciones que ya se preparan para ser las próximas guardianas de la tradición .