La Casa de Cultura Diósmedes Silveira Valdés llevó su espacio fijo “Vivir por siempre” hasta la Casa de Abuelos del municipio El Salvador en una jornada dedicada al Día Internacional de las Familias y al del Campesino.

El encuentro contó con la sensibilidad de Promotores Culturales e Instructores de Arte que transformaron la jornada en un homenaje a la memoria, la tierra y los afectos.

El especialista de Literatura, Jesús Coy Rodríguez, abrió el recital con fragmentos de poesías dedicadas a la tierra, cuyas palabras evocaron el arraigo campesino y la ternura de los lazos familiares.

A continuación, el trovador Liordis Enrique García Delgado llenó el salón de emociones al interpretar varios temas de la trova cubana, logrando que muchos de los presentes corearan versos que parecían escritos para sus propias historias.

Uno de los momentos de mayor asombro llegó de la mano del Instructor de Artes Plásticas Miguel Leyva De la Cruz, quien presentó una escultura de una paloma elaborada en ferrocemento.

Ante la mirada atenta de los abuelos, explicó los secretos de esa técnica constructiva que une la fineza simbólica del ave de la paz con la resistencia del material, demostrando que el arte también puede habitar en texturas inesperadas.

“Estos espacios demuestran que los abuelos son tesoros de la naturaleza humana”, afirmaron los organizadores al cierre de la jornada, donde cada sonrisa y cada mano tendida confirmaron que, en el municipio El Salvador, la Cultura no tiene edad y el corazón de la comunidad late con fuerza en cada rincón.

Fotos: Daniel Martínez Balón