
La magia del séptimo arte se combinó con la sostenibilidad energética en el municipio El Salvador, cuando los educandos de sexto grado de la Institución Educativa Hermanos Sánchez Olmedo vivieron una tarde de cine muy especial.
El escenario fue la Casa de Cultura Diómedes Silveira Valdés, donde gracias a la reciente instalación de un kit de paneles solares donado por el Centro Martin Luther King, se convirtió en el lugar perfecto para la proyección del dibujo animado “Meñique”.
Risas, asombro y atención colectiva se reflejaron en los rostros de los niños y niñas, quienes por primera vez muchos de ellos asistían a una función cinematográfica dentro de su propio entorno comunitario.
La iniciativa no solo llevó entretenimiento, sino que también demostró cómo las tecnologías limpias pueden potenciar la cultura.
Liubis Bravo, Especialista Principal de Cine, explicó la importancia de llevar el audiovisual a las nuevas generaciones. “Estos espacios ayudan a fomentar el amor por el séptimo arte desde edades tempranas».
«Ver cómo los niños se emocionan con una historia como la de ‘Meñique’, que además rescata valores como la valentía y la justicia, nos confirma que el cine sigue siendo una herramienta educativa y transformadora”, señaló Bravo.
La proyección forma parte de un programa más amplio que busca descentralizar el acceso al cine en comunidades rurales y urbanas del municipio, aprovechando las nuevas tecnologías y el equipamiento cultural disponible.
Al final de la función, los pequeños aplaudieron de pie y pidieron “¡más cine!” ,una muestra clara de que la semilla del amor por el séptimo arte ya germina en El Salvador.