
Un movimiento inusual ya se percibe en las calles y colectivos laborales guantanameros, ya hoy se piensa en el paso apresurado de este Primero de Mayo cuando hombres y mujeres de todas las edades con el blanco, rojo y azul en sus vestimentas nos anuncien una jornada diferente.
Casi llega el primer día del quinto mes del año y varias generaciones de guantanameros se funden en muchos espacios para vivenciar los acontecimientos que anteceden el gran día del proletariado mundial.
Un día en que las plazas volverán a retumbar con las risas, bailes, consignas y las conversaciones propias de reencuentros en una cita, donde no es extraño ver a padres e hijos, abuela y nieta con los mismos atuendos y sosteniendo en sus manos con orgullo la bandera de la estrella solitaria.
Unidos también allí estarán los pequeños en una primera vez que recordarán para siempre y otros, los más veteranos, alabando esta gran obra, fruto del sacrifico de muchos que cayeron a lo largo del camino y salvaron el honor de la nación.
Hoy Guantánamo prepara la celebración del Día Internacional de los Trabajadores y en esta parte de la isla, donde el entusiasmo es algo contagioso, la marea roja del sector educacional, la ciencia y el deporte, la blanca en representación de salud y los afiliados al resto de los sindicatos ya se desdoblan en múltiples iniciativas y multiplican sus voces soberanas ante un enemigo que no cesa en su empeño de destruir a la Revolución cubana.
En este territorio se vive el Primero de Mayo como una verdadera fiesta de colores y alegría, reflejo de nuestras raíces históricas y culturales.

Por eso no es extraño disfrutar del órgano oriental, ver a trabajadores y sus familiares moverse al ritmo de la conga o sencillamente disfrutar del espectáculo ofrecido por estudiantes de las escuelas de arte junto a artistas profesionales y aficionados en un abrazo de dignidad y continuidad.
Y qué decir de la cabalgata protagonizada por los mambises de hoy y que recuerdan a los iniciadores de las gestas libertarias que convirtieron a Guantánamo en bastión de la Guerra Necesaria.
Cada Primero de Mayo Guantánamo muestra sus singularidades ante los Héroes del Trabajo, fundadores de la Central de Trabajadores de Cuba, dirigentes sindicales y obreros destacados, visitantes nacionales y foráneos que acompañan al pueblo en la fiesta proletaria bajo la mirada de Mariana Grajales en la ciudad capital.
Es el mismo pueblo amante de la paz que llega a la fecha más importante del proletariado mundial con miles de firmas por la Patria para reafirmar el derecho inalienable de un país de construir su propio destino pese a las crecientes amenazas imperiales y frente al injusto cerco genocida porque merecemos vivir sin el bloqueo que tanto daño causa a las familias cubanas.

Desde acá también se escuchará nuevamente el reclamo constante de devolución del territorio ilegalmente ocupado en Caimanera desde 1903 y donde está enclavada la más antigua base naval de los Estados Unidos en el mundo.
Al respecto el Comandante en Jefe Fidel Castro expresó en una ocasión que consideraba que un elemento que no podría estar nunca ausente de negociaciones con Estados Unidos, además de los problemas del bloqueo económico es lo relacionado con la Base Naval de Guantánamo, un pedazo de nuestro territorio ocupado por la fuerza y que debe ser devuelto a nuestro país.
Ese pensamiento y otras reflexiones del líder histórico de la Revolución acompañan a los guantanameros en esta celebración que le rinde homenaje en ocasión de conmemorar en agosto venidero el centenario de su natalicio.
La fiesta del movimiento obrero internacional se realizó por vez primera en Guantánamo en 1924. Muchos mayos ya transcurrieron y en este camino que no ha sido fácil, la Patria sigue viva con la fuerza pujante de los trabajadores, inmersos en esa batalla por hacer avanzar la economía y consolidar la obra de equidad y justicia que entre todos construimos.