La provincia de Guantánamo enfrenta una compleja situación con el abasto de agua. El municipio más golpeado es Caimanera, donde la sequía afecta a miles de habitantes y obliga a buscar alternativas urgentes.
En una reunión presidida por Antonio Rodríguez Rodríguez, presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), se informó que aunque cada bomba está diseñada para impulsar 600 litros, en este momento solo se distribuyen 200. Esa reducción limita el servicio y genera ajustes en los planes para asegurar el suministro en la zona sur de la ciudad.
La sequía en el territorio alcanza a más de 95 mil personas, lo que demanda esfuerzos conjuntos. Rodríguez Rodríguez insistió en que toda obra que dependa del fluido eléctrico exige mayor rigor, pues incrementa la dificultad de las tareas previstas.
Entre las variantes para mitigar el problema en la cabecera provincial aparece el embalse Jaibo, aunque aún no se encuentra en su máxima capacidad. El directivo subrayó que resulta necesario activar todos los esquemas posibles, porque las lluvias recientes han sido escasas y existe riesgo de entrar a un período más severo sin los embalses al ciento por ciento.
Al concluir, el presidente del INRH puntualizó que deben acelerarse los proyectos y comenzar las obras al mismo tiempo, sin descuidar las que ya están en marcha.